Tratamiento endovascular: ¿qué es una angioplastia?

Escrito por  Andrés Salazar

 

La enfermedad arteriosclerótica de las extremidades afecta entre el 2 y el 10% de la población española, llegando a estar presente incluso hasta en más del 50% en grupos de alto riesgo (personas con hipertensión arterial, diabetes, colesterol elevado, fumadores, etc.).

 

 

 

En una proporción importante de los casos, el control de los factores de riesgo antes mencionados, con medicación y modificación de los hábitos de vida no son suficientes para detener la progresión de la enfermedad y es necesario realizar intervenciones para reestablecer la irrigación del territorio afectado.

 

Tradicionalmente, cuando era necesario revascularizar el sector infrainguinal, el procedimiento de elección consistía prácticamente en la totalidad de los casos en cirugía abierta y se realizaban derivaciones quirúrgicas de arterias sanas a arterias distales a la zona obstruida o estenótica (bypass). Con el advenimiento y desarrollo de las técnicas endovasculares y del entrenamiento de los grupos quirúrgicos en las últimas dos décadas, éstas han sido gradualmente adoptadas como una alternativa terapéutica válida para estos pacientes, por lo que se ha observado una tendencia global al aumento del uso de las mismas, siendo en algunos centros, incluso, la técnica de primera elección.

 

¿En qué consisten las técnicas endovasculares?

 

Por técnicas endovasculares entendemos aquellas que utilizan dispositivos como catéteres, guías y otros que se introducen en el interior del vaso afectado en una localización lejana al lugar de la obstrucción o de la estenosis o de la patología que se quiere tratar. Estos dispositivos se prograsan por el interior de los vasos "navegando" por el torrente sanguíneo. Una vez en posición, en el caso de las estenosis u obstrucciones se dilatan con balones de angioplastia, para "abrir" el vaso y permitir un mayor flujo sangúineo por esa zona. En ocasiones es necesario colocar un stent en esa posición, que es un dispositivo metálico que a modo de "muelle" obliga al vaso a permanecer abierto. La diversidad de materiales, balones, stents y otros muchos dispositivos que la industria desarrolla a pasos agigantados hacen de esta forma de tratamiento casi una subespecialidad, que obliga al profesional a aactualizarse casi a diario sólo en la técnica quirúrgica...

 

La equivalencia en la indicación y resultados de estos procedimientos en relación con la cirugía abierta sigue siendo un tema controvertido. Quizá el problema surja de intentar comparar dos tipos de procedimientos (ambos válidos en la actualidad) que son en realidad más complementarios que sustitutivos. Hoy en día no se puede entender la Cirugía Vascular sin su segundo apellido: Endovascular.

 

En un estudio reciente, realizado por nuestro grupo (http://dx.doi.org/10.1016/j.angio.2013.03.009), en el que valoramos el progreso del uso de las técnicas endovasculares en la revascularización de miembros inferiores en los últimos años, se hizo evidente una marcada tendencia al aumento en la utilización de los abordajes menos invasivos sin objetivar una disminución en la cantidad de procedimientos abiertos. Esto nos lleva a pensar que es posible que las técnicas endovasculares amplíen la gama de pacientes tratables.

 

El correcto manejo del paciente con enfermedad arterial periférica, empezando por su faceta médica y terminando por la quirúrgica y teniendo bien definidas las indicaciones quirúrgicas actualmente aceptables, es la piedra angular que permite que los equipos médicos dedicados a la salud vascular amalgamen el uso de todas las técnicas a disposición (“tradicionales” y “modernas”) en su aplicación individual o combinada para lograr los mejores resultados posibles.