Perfeccionando la cirugía carotídea durante 21 años de experiencia

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Cuando un grupo de trabajo es serio y gusta de hacer las cosas bien se alcanzan las cotas de excelencia que los pacientes merecen.

 

 

 

Me ha gustado mucho el trabajo que preside el último número del European Journal of Vascular and Endovascular Surgery, la revista de cabecera para los cirujanos vasculares europeos, firmado por Ross Naylor y su equipo de Leicester. A lo largo de los años este autor y su grupo se han posicionado justamente en la cima del conocimiento de la estenosis de la arteria carótida extracraneal y este artículo, fantásticamente escrito, nos demuestra por qué.

 

 

En él nos relata la evolución del manejo quirúrgico de la patología carotídea durante los últimos 21 años en su servicio y cómo han realizado constantes auditorías internas sobre sus resultados y la forma de mejorarlos, siempre de acuerdo con las últimas evidencias del conocimiento científico. Repasa todos estos cambios y su justificación como el uso de estatinas, el famoso “timing” de la intervención en los pacientes sintomáticos y repasa detalles desde el tratamiento preoperatorio con doble antiagregación, pasando por la técnica quirúrgica (cierre con parche y la revisión del mismo con prueba de imagen) hasta el tipo de anestesia, la monitorización con eco doppler transcraneal o el manejo del paciente en el postoperatorio inmediato.

 

 

Me ha resultado interesantísimo cómo mejoran sus resultados a medida que han ido introduciendo cambios en la sistemática de trabajo. Trabajo excelentemente realizado y auto-analizado de manera continua. Al final de repasar estos cambios y sus efectos los autores recomiendan asimilar tres acciones sencillas que, además del cierre con parche, han colocado su tasa de eventos cerebrovasculares perioperatorios en menos del 1%, en un periodo donde las intervenciones se realizan sobretodo a pacientes sintomáticos (que son los de mayores riesgos) y en el momento inmediato después del evento principal (el momento de teórica mayor inestabilidad de la placa).

 

 

Estas tres actuaciones serían: la doble antiagregación para la intervención con dosis única de clopidogrel y mantenimiento de ácido acetil salicílico, el uso de monitorización intraoperatoria con eco doppler transcraneal y la revisión con angioscopio de la presencia de trombo residual al finalizar el cierre de la arteriotomía y protocolizar el manejo de la tensión arterial en el perioperatorio.

 

Aparentemente son acciones sencillas, razonables y de sentido común que muchos hacemos en la práctica diaria, al menos en parte. Pero Naylor además, lo argumenta con resultados palpables y unos resultados francamente buenos. Además de lo práctico de la información que aporta no se nos debe escapar que un trabajo bien hecho, sistemático, con adecuado soporte científico en cada momento pero a la vez flexible y abierto a las mejoras que la medicina vaya conociendo y además auditado ofrece sin duda los mejores resultados. Una lectura obligada para aquellos que realizamos endarterectomías carotídeas, una lectura de esas de las que se aprende mucho.

 

 

Naylor AR, Sayers RD, McCarthy MJ, Bown MJ, Nasim A, Dennis MJ, London NJ,
Bell PR. Closing the Loop: A 21-year Audit of Strategies for Preventing Stroke
and Death Following Carotid Endarterectomy. Eur J Vasc Endovasc Surg. 2013
Aug;46(2):161-70.