Apps médicas: La telemedicina está de moda

Escrito por  Dr. Álvarez

 

¿Qué hay detrás de estas aplicaciones?¿Son seguras?¿Cuales debo utilizar?

 

Los médicos deberíamos saber responder este tipo de preguntas, cada vez más frecuentes en nuestra consulta…

  

 

La telemedicina está de moda. No es que sea nueva, en Cardiología desde hace tiempo se gestionan datos de electrocardiográficos a través de telemetría, e incluso hay experiencias en Anestesia con dispositivos automatizados que pueden ser controlados a distancia por el anestesista.

 

 

No obstante hay una nueva revolución en esto de la atención médica a distancia. Se tratan de las aplicaciones para móviles o apps. Cualquier persona con un móvil con conexión de datos y cierto interés puede encontrar gran variedad de apps médicas en las tiendas virtuales de Android o Apple. La variedad desborda; las hay que te recuerdan cuando hay que tomarse una medicación, otras en los que se puede llevar un registro de la tensión o de las glucemias, otras que son capaces de diagnosticarte si lo que tienes es un lunar o un melanoma o de registrar el ejercicio físico que haces, las hay que ajustan la medicacion en pediatria, y también guías para el embarazo y dietas saludables.

 

 

Hasta aquí todo es estupendo, pero no es oro todo lo que reluce. En primer lugar recordemos que casi todo el mundo que hace aplicaciones lo hace con un fin económico. Es muy posible que se nos cobre algo o que aunque la versión básica es gratuita la que de verdad nos interesa sea de pago (normalmente eso es algo anecdótico). En segundo lugar normalmente no son médicos. No quiero decir que no estén bien documentados o informados, pero lo más normal es que no estén habituados a la práctica médica cotidiana, con lo que pueden ser algo tendenciosos. Existe un tercer problema, y es que los datos médicos son confidenciales del paciente, algo a lo que hasta ahora no se le está dando mucha importancia, pero la tiene y mucha. Si el paciente considera que una aplicación le es interesante pero ésta va a pasar datos a terceras empresas (práctica habitual en la que normalmente sustentan la economia estas apps), puede que el paciente no esté tan interesado.

 

 

¿Qué podemos hacer?

 

 

Desde mi punto de vista, hay cosas que pueden hacer tanto los médicos como los pacientes.

 

 

Por un lado los médicos tenemos que empezar a involucrarnos en este mundillo tecnológico. Nuestros pacientes deben quedar amparados y protegidos contra terceros que aunque con conocimientos técnicos muy superiores de los nuestros, estén muy cerca del intrusismo, con un manejo de los datos en ocasiones dudosos.

 

Por el otro lado los pacientes deben buscar información de que apliaciones son útiles o están validadas o consensuadas por asociaciones médicas o por especialistas médicos. Obviamente, si los pacientes tienen dudas sobre como tratar su enfermedad, tendríamos que ser los médicos los que les resolvieramos dichas dudas.