Diagnóstico Vascular no invasivo

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En los libros de Medicina en general y en los de Patología Vascular en particular podemos encontrar capítulos enteros dedicados a algo tan importante como la exploración vascular. Si estudiamos textos clásicos, con reediciones recientes...

 

...encontraremos no pocas referencias a maniobraas exploratorias y signos básicos para cualquier profesional de la Angiología y Cirugía Vascular imprescindibles para ejercer una buena práctica clínica. Pero en las Facultades de Medicina empiezan a sonar preguntas del tipo ¿para qué necesitamos saber tal o cual maniobra de exploración si lo podemos ver directamente con una prueba diagnóstica no invasiva?

 

 

La verdad es que el eco doppler en el caso de los citujanos vasculares se ha convertido en nuestros ojos. Los sistemas arterial y venoso son fácilmente accesibles a una exploración ecográfica en casi todo el organismo. En la práctica habitual se escapan los vasos situados dentro de la caja torácica, pero del resto podemos obtener registros morfológicos y funcionales precisos con esta herramienta.

 

 

Y es que una de las principales virtudes de esta exploración es que se trata de una prueba funcional. Podemos ver en tiempo real el flujo sanguíneo y medir su velocidad y su caudal con el efecto Doppler y sumar estos datos a los morfológicos obtenidos mediante la ecografía simple como son la presencia de placas de ateroma o trombosis, etc. De la suma surge el “eco-doppler” del que siempre se habla en cualquier consulta de Angiología y Cirugía Vascular. Hay que destacar dos virtudes más de esta técnica, y es que no es dañina para el paciente, no duele y se puede repetir cuantas veces estimemos oportuno y además está disponible dentro de la propia consulta.

 

 

Muchos médicos en ésta y en otras especialidades hablan ya del eco-doppler como del nuevo “fonendoscopio”, ese artilugio que se identifica muy bien con la imagen del médico y que se lleva colgado del cuello o en el bolsillo de la bata, como herramienta indispensable para explorar a los pacientes. Yo ya no tengo fonendo, tengo un eco doppler portátil… No quiero decir que éste sustituya a aquél, por supuesto, el fonendoscopio sigue siendo imprescindible para explorar los pulmones o el corazón a pie de cama, pero para un cirujano vascular, posiblemente es más útil el eco-doppler. La Sociedad Española de Angiología y Cirugía Vascular (SEACV) dedica uno de sus tres capítulos principales al Diagnóstico Vascular (www.cdvni.org). Y dentro del capítulo de Diagnóstico Vascular la piedra angular es el eco-doppler. Se promueven cursos de aprendizaje y perfeccionamiento del uso del eco doppler e incluso se ha creado un diploma de acreditación para aquellos que superen un curso teórico práctico y un examen de certificación (y os puedo decir que no es nada fácil de obtener).

 

 

La respuesta a la pregunta lanzada por parte de los estudiantes de Medicina está clara: “Sí… pero no”. Es cierto que el eco doppler es nuestra nueva vista para la consulta de cirugía vascular, pero es indispensabel saber examinar e interrogar a nuestros pacientes. Con una adecuada hisotoria clínica y exploración un cirujano vascular se aproxima al diagnóstico certero en el 90% de las ocasiones, muchas veces no necesita mucho más y sólo utiliza las pruebas para determinar el tratamiento más adecuado en cada caso. Seríamos malos médicos si dependiéramos de las pruebas instrumentales para ejercer una medicina actual y moderna, aunque sin renunciar a la tecnología, por supuesto.

 

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