La enfermedad cerebrovascular extracraneal y más concretamente la estenosis de la arteria carótida interna es posiblemente la patología quirúrgica más estudiada a lo largo de la historia de la medicina. Sin embargo, el tratamiento más adecuado para el paciente que presenta una estenosis carotidea sin síntomas neurológicos previos representa uno de los temas más controvertidos en la actualidad de la cirugía vascular.